BIENVENIDOS. LOS INVITO A INGRESAR A UN MUNDO MÁGICO DONDE EL ARTE ES LA MISMA NATURALEZA. Crónicas de viajes por Argentina.
"NUNCA ANDES POR EL CAMINO TRAZADO, PUES TE CONDUCIRÁ ÚNICAMENTE HACIA DONDE LOS OTROS FUERON". (Alexander Graham Bell)
miércoles, 25 de marzo de 2020
POESÍAS EDITADAS
domingo, 22 de marzo de 2020
CAMBIO DE PARADIGMAS
CAMBIO DE PARADIGMAS
La naturaleza está de
fiesta.
Los seres humanos,
obligados a guardarse.
El planeta reclama un
cambio de paradigmas
o nuestra especie,
será aniquilada sin piedad.
El mensaje de natura
es contundente.
Tenemos que aprender
la lección,
y será en modo veloz,
el que indica el reloj
de la Tierra,
ya que todo lo
veníamos haciendo mal.
Se han silenciado las
voces altas y los ruidos humanos.
Y se amplifica la
manifestación del sabio silencio.
Entonces…triunfan,
dulces y alegres,
las voces de toda la
naturaleza:
viento, mar, aves…
la danza sublime de
los árboles y el agua.
Ocultos, aislados…
desde nuestro
asfixiante refugio,
estamos obligados a
escucharlas.
Se aplaca la soberbia.
Crece un silencio
nuevo
que nos invita a la
solidaridad.
Cada uno, en soledad,
tendrá que hacer
frente al gran desafío:
escuchar su voz
interior.
Los humanos llegaron
al límite.
Desde allí ya no hay
retorno.
Es hora de que la
naturaleza descanse
del acoso de nuestra
especie.
Después de la peste,
los que sobrevivan…
serán convivientes de
un planeta nuevo
que se salvará de la
anticipada destrucción.
Estamos obligados a
cambiar de paradigmas.
Estamos obligados a
escuchar,
(si
queremos sobrevivir)
las verdaderas voces
del amor.
Etel Carpi. Marzo del
2020
En Cuarentena por el
avance implacable del Coronavirus.
martes, 18 de febrero de 2020
BAJO OTROS CIELOS: Bosques petrificados de Sarmiento y Jaramillo
BAJO OTROS CIELOS: Bosques petrificados de Sarmiento y Jaramillo: LO IGNOTO A los bosques petrificados de Sarmiento (Chubut) y Jaramillo (Santa Cruz) Andando los caminos del tiempo milenario Que y...
jueves, 25 de julio de 2019
LUNA: LA ENVIADA
Nuevo libro sobre la historia de una perra adoptada,
Aquella tórrida noche de un seco verano, se “sentía” distinta. No había ni una nube en el cielo estrellado,
ni un soplo de viento que moviese las hojas de los tristes sauces.
La cachorra Blanquita estaba inquieta, su hermano Negri caminaba por los
alrededores resecos con la lengua afuera, como buscando algo.
Mamá “Perro” descansaba tranquila en el corredor de la casa. Olía a
jazmines por el oeste y a bosta de chiquero por el Sur. Mamá y Papá humanos,
después de la cena, desaparecieron en el interior de la casa. Desde donde los
hermanos se encontraban, podían ver cómo se apagaba la luz de su cuarto.
Blanquita se acercó al cacharro para beber. Negri la imitó y luego la
invitó a caminar hacia el campo donde crecía el maizal, muy castigado por la
sequía persistente de ese verano. Un coro de grillos los acompañó. A esa hora
de la noche, el campo se extendía voraz ante ellos, salpicado de grupos negros
desfigurados por la distancia, allí, donde algún montecito cortaba la monotonía
del paisaje campestre. Blanquita y Negri se acercaron a la laguna que se veía
muy poco atractiva con tan poca agua, y se echaron entre los yuyos mustios de
la orilla; croaban las ranas y el zumbido de los insectos nocturnos invadían el
silencio nocturno que los rodeaba.
-Negri, quisiera irme de casa. –dijo Blanquita, de repente,
sobresaltando a su hermano que la miró asombrado parando sus orejitas.
-Sí… no te asombres, quisiera decidir yo misma sobre mi destino, elegir
los humanos con quien deseo pasar mi vida. No quisiera seguir el camino de
nuestros hermanos que un día partieron cuando los vinieron a buscar y no
pudieron decir nada. Seguramente, pronto, vendrán también por nosotros.
Negri quedó un rato pensativo, la mirada perdida en la clara noche. Su
hermanita tenía algo de razón, pero… dejar el hogar que los vio nacer para
recorrer ese agreste y desconocido mundo que los rodeaba, pasar todo tipo de
penurias, hasta dar con los humanos adecuados. ¿Cómo iban a darse cuenta dónde
encontrarlos?
-No me parece una buena idea
Blanquita, tal vez podamos quedarnos acá con Mamá y los dueños de casa.
-Seguro que uno de los dos será
entregado, y no quiero ser yo. -protestó Blanquita- Mejor me voy. Si quieres
puedes venir conmigo, o me iré sola.
-Está bien, te acompaño, pero una
vez que te vea segura en algún lugar, me vuelvo a casa.
-Hecho. –le dijo y le dio un
lambetazo.
Se sintió tan feliz, que se quedó dormida a la vera de la laguna,
alumbrada por la gran luna, que sonriente, veló sus sueños.
miércoles, 16 de enero de 2019
MINIATURAS DEL FIN DEL MUNDO
viernes, 21 de diciembre de 2018
PRESENTACIÓN DE LA TRILOGÍA EL CAMINO DE LOS SUEÑOS
Con éxito se realizó la presentación de la novela autobiográfica, con la que culmina un ciclo de 20 libros escritos desde el año 1984 (SONETOS), fueron 34 años muy fructíferos y de gran aprendizaje. Los invito a leer la novela. No está en librerías, pedirla a carpietel@gmail.com o al facebook. Gracias.
El doctor Carlos Mac Donnell, presidente de SADE LOS TOLDOS dice unas palabras.
El presentador: profesor Andrés Russ, Gabriela Nicholson, la locutora y Liliana de Pedoggi, la editora.
Con Trini Urquía, amiga que presentó su libro ACAECERES en el mismo acto.
El doctor Carlos Mac Donnell, presidente de SADE LOS TOLDOS dice unas palabras.
El presentador: profesor Andrés Russ, Gabriela Nicholson, la locutora y Liliana de Pedoggi, la editora.
Con Trini Urquía, amiga que presentó su libro ACAECERES en el mismo acto.
sábado, 10 de noviembre de 2018
TRILOGÍA EL CAMINO DE LOS SUEÑOS.
Próximamente se presentará esta novela autobiográfica con la que culmino mi ciclo de escritora, donde pude recorrer todos los géneros literarios.
Dice la narradora:
Mientras exista vida, los sueños no se agotan.
Acompañan a la persona en su tránsito por el universo para vivir la experiencia “humana” que transcurre en nuestro planeta. Porque somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.
Cada uno de nosotros tenemos un “camino de los sueños”, que tratamos de completar en todo su recorrido, desde que nacemos hasta que morimos. Para alcanzar la felicidad plena a la que tenemos derecho.
En el costado del camino quedarán sueños sin cumplir, otros rezagados y también surgirán siempre sueños nuevos, mientras que a otros los abandonamos.
Lo importante es reinventarnos cada vez que haga falta y seguir el camino siempre hacia adelante, sin olvidar las referencias de lo ya transitado, usándolas a nuestro favor. Esa Soledad que nos acompaña, es un don necesario para arribar a la meta de nuestro previsible destino. Por eso, la soledad, no debiera ser causa de sufrimiento, sino de dicha y elevación al plano espiritual.
Como la protagonista de esta historia, ¿cuál es el camino de tus sueños? Cada uno de nosotros construye un camino diferente, tal vez te sientas identificado/a con Selma u algún otro personaje de la novela, quizás esperabas otro final; por eso dejo una ventanita abierta, para que tu imaginación, lector, intente construir a partir de ella, un final de tu agrado.
Lo importante es que sepas que no hay un final para “el camino de los sueños”, ni siquiera con la muerte, porque ella solo indica el final de esta experiencia humana que estamos transitando con el Planeta Tierra. Junto a tantos seres vivos animales y vegetales que nos acompañan. Esos seres puros, los que Selma tanto ama.
Te doy las gracias por acompañarme en esta hermosa aventura que emprendí a través del camino de los sueños; porque con tu lectura, has completado el circuito que da vida a un libro; pues sin ti, solo sería letra muerta.
Ihana Cott.
Dice la narradora:
Mientras exista vida, los sueños no se agotan.
Acompañan a la persona en su tránsito por el universo para vivir la experiencia “humana” que transcurre en nuestro planeta. Porque somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.
Cada uno de nosotros tenemos un “camino de los sueños”, que tratamos de completar en todo su recorrido, desde que nacemos hasta que morimos. Para alcanzar la felicidad plena a la que tenemos derecho.
En el costado del camino quedarán sueños sin cumplir, otros rezagados y también surgirán siempre sueños nuevos, mientras que a otros los abandonamos.
Lo importante es reinventarnos cada vez que haga falta y seguir el camino siempre hacia adelante, sin olvidar las referencias de lo ya transitado, usándolas a nuestro favor. Esa Soledad que nos acompaña, es un don necesario para arribar a la meta de nuestro previsible destino. Por eso, la soledad, no debiera ser causa de sufrimiento, sino de dicha y elevación al plano espiritual.
Como la protagonista de esta historia, ¿cuál es el camino de tus sueños? Cada uno de nosotros construye un camino diferente, tal vez te sientas identificado/a con Selma u algún otro personaje de la novela, quizás esperabas otro final; por eso dejo una ventanita abierta, para que tu imaginación, lector, intente construir a partir de ella, un final de tu agrado.
Lo importante es que sepas que no hay un final para “el camino de los sueños”, ni siquiera con la muerte, porque ella solo indica el final de esta experiencia humana que estamos transitando con el Planeta Tierra. Junto a tantos seres vivos animales y vegetales que nos acompañan. Esos seres puros, los que Selma tanto ama.
Te doy las gracias por acompañarme en esta hermosa aventura que emprendí a través del camino de los sueños; porque con tu lectura, has completado el circuito que da vida a un libro; pues sin ti, solo sería letra muerta.
Ihana Cott.
miércoles, 9 de mayo de 2018
EXTRAÑAR
EXTRAÑAR
(12-4-2018) En Ushuaia
Ya comienzo a
extrañar.
Visualizo la puerta de
salida del paraíso.
Más allá del centro
mágico de la Isla
solo existe un
holograma del edén.
¿Cómo seguir después
que el alimento
fue un combo excesivo
de esplendor?
Gorda de energía,
transitaré los días
visualizando imágenes
y sensaciones
guardadas en el rincón
más secreto del corazón.
Entonces…
la paz cubrirá mi ser,
y cuando le toque
renacer
será en la Isla
Blanca, azul, verde, marrón,
naranja, ocre y roja…
según lo indique el
tiempo que rige la vida en la Tierra.
Y de esos colores, se
cubrió mi alma,
volviéndose eterna y
voraz.
ETEL CARPI ( unos días
antes de partir)
BAUTISTA: UN HOMBRE DE PALABRA
PRÓLOGO DEL LIBRO por Andrés Russo.
Mucho más que una vida
La biografía es un complejo artificio
literario. Reclama el talento necesario para combinar, en su justa medida, los
hechos que configuraron la vida narrada con el irrenunciable y personalísimo
estilo de su narrador. Esto nos advierte de la delicadeza del género
biográfico, uno de los más cautivantes para los lectores de todos los tiempos.
Las razones son evidentes: una vida escrita es una vida que se recuerda porque
ha sido intensa, ejemplar, lúcida o luminosa. Es el caso de “Bautista: un
hombre de palabra” de Etel Carpi, que a través de sus páginas evoca y rinde
tributo a la vida de su entrañable padre. Esto le imprime al libro una cuota
muy fuerte de emotividad, ya que sabemos que la autora nos ofrecerá también
parte esencial de su vida, dado que es imposible contar la vida de un padre sin
contar, en buena medida, la propia. No obstante, esa cercanía de padre e hija,
hilvanada por la memoria de lo vivido que resucita en cada párrafo con el
vértigo del presente, no pierde de vista la mirada armónica y equitativa que
define a un diestro biógrafo. Las circunstancias reales brindan el sostén
verídico que demanda cualquier pieza biográfica. Aquí no hay sólo un rememorar,
sino que nos encontramos con una ardua pesquisa, una verdadera investigación de
una vida. Esto es singular y hace de “Bautista: un hombre de palabra” un libro
indispensable dentro de la producción de la autora porque le ha impuesto el
doble desafío: el del generoso recuerdo y el de la estricta realidad.
Se ha afirmado con frecuencia que
somos lo que recordamos. Eso es cierto, pero escatima otra parte de esa misma
certeza: no podemos recordar todo lo que nos ha llevado a ser quienes somos.
Ese hiato debe ser salvado con maestría cuando se emprende la escritura de una
biografía. Esa precaución ha sido tenida en cuenta por Etel Carpi, que nos
señala el camino de la vida de su padre, sendero cimentado por la tenacidad de
la ética y el compromiso de la palabra empeñada sin detrimento de los sueños
que trajeron a cuestas las familias de inmigrantes a nuestro país y que, con
laboriosidad, buscaron cumplir. No hay página de esta biografía que no invite
al lector a seguir indagando en la historia de un padre que le permitió a su
hija adentrarse en los enigmas de la creación literaria así como en las
maravillas, no menos misteriosas, de la Naturaleza.
La gratitud, creo no engañarme, es la
virtud cardinal de esta biografía. Por todas estas razones, y algunas otras que
la brevedad de un prólogo no puede rescatar, me convenzo de que no seremos pocos los que
nos reconoceremos en esta nueva obra de Etel Carpi, puesto que muchos estamos
devotamente agradecidos a quienes nos dieron la posibilidad de transitar cada
uno de los variados y contrastantes matices de la existencia.
En lo personal quiero agradecerle a
la autora la confianza depositada en mí para urdir estas líneas. Le resta al lector la gozosa tarea de
recorrer las páginas que continúan
Andrés Russo
Junín, 19 de enero de 2018
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