BIENVENIDOS. LOS INVITO A INGRESAR A UN MUNDO MÁGICO DONDE EL ARTE ES LA MISMA NATURALEZA. Crónicas de viajes por Argentina.

"NUNCA ANDES POR EL CAMINO TRAZADO, PUES TE CONDUCIRÁ ÚNICAMENTE HACIA DONDE LOS OTROS FUERON". (Alexander Graham Bell)

jueves, 21 de abril de 2016

MIS LIBROS HASTA HOY. Feliz y orgullosa de ellos. Sueño cumplido.

POR EL DÍA MUNDIAL DEL LIBRO (23-4-2016)

A 400 años de la muerte de tres grandes autores del mundo: Miguel de Cervantes, Wiliam Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.


El Día Internacional del Libro es una conmemoración celebrada a nivel mundial con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Desde 1995 es una celebración internacional promovida por la UNESCO, el23 de abril de 1996 se inició en varios países,
El día 23 de abril fue elegido como "Día Internacional del Libro", pues supuestamente coincide con el fallecimiento de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616. Realmente Cervantes falleció el 22 y fue enterrado el 23, mientras que Shakespeare murió el 23 de abril del calendario juliano, que corresponde al 3 de mayo del calendario gregoriano. En esta fecha también fallecieron William Wordsworth (en 1850) y Josep Pla (en 1981).
La Unión Internacional de Editores propuso esta fecha a la UNESCO, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio delderecho de autor. La Conferencia General de la UNESCO la aprobó en París el 15 de noviembre de 1995, por lo que a partir de dicha fecha el 23 de abril es el "Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor".

sábado, 2 de abril de 2016

CONMEMORANDO EL 2 DE ABRIL

POR NUESTRAS MALVINAS.

                                                            (durante la guerra)
Manto de Patria sublime y callada
en la lucha contra el enemigo
no estás sola, América está contigo
¡oh dulce, oh dulce mi Patria amada!

Tus hijos luchan bajo el amparo
inmaculado de nuestra bandera
y nuestras almas orando esperan
en un horizonte sublime y claro.

                             (luego… como un sueño…)
Cuando el silencio de la paz te acoja
vibrará la voz de la Patria entera
y el flamear sublime de su bandera
será luz celestial para tus hojas.

El mar dejará oír su dulce canto
de libertad, sobre las mudas rocas
y el viento en furia salvaje y loca
besará tu frente con suave encanto.

                                          ( la realidad)
¡Gloria!, sean eternos nuestros soldados
¡Honor!, a los héroes inmolados
para bendición de nuestra bandera
y la dignidad de la Patria entera.

Se trucó el sonido de las balas
por melodía de tierra arrasada
¡Salud y Gloria a mi tierra ARGENTINA
que dio su sangre por nuestras MALVINAS!


ETEL CARPI. Abril 2012   der. res.

lunes, 28 de marzo de 2016

LIBROS CON EDICIÓN NUEVA.

Cuentos del Sur, se hizo especialmente para donar a las escuelas del distrito, una edición con dibujos a color. Y Evocaciones de una Viajera, se actualizó y se realizó una edición digital, que se subió a la web y se hicieron copias para donar a las escuelas. Con muchas fotos de época y lugares de nuestro país.



lunes, 21 de marzo de 2016

SUMA

Un aporte personal al Día Internacional de la Poesía.

SUMA

Sumo, nunca resto.
Es otro día atesorado
vivido a pleno
en el corazón agreste de natura.

Sumo, nunca resto.
Voy andando los caminos
que alimentan alma y mente
pidiendo permiso
a las musas del destino
al alma de la naturaleza.

Sumo, nunca resto.
Despertando temprano.
Preparando la mirada.
Aguzando los sentidos.
Así… día tras día,
y así, por siempre será,
buscando la poesía.
 Marzo 2016. Der. Res.


                   Amanece: preparándome para escribir.



miércoles, 9 de marzo de 2016

En el Parque Provincial Ernesto Tornquist. Sendero Claro-oscuro.

FLECHA AL CORAZÓN

¡Alerta!
               la magia ronda
hadas y gnomos
                             danzan invisibles
entre el laberinto de plantas
que enmarcan el sendero del arroyo.

Hiedras de verde intenso y brillante
                                                  trepan
                                              se arrastran
abrazan los gruesos troncos
acarician las ramas caídas
donde un mundo secreto
estalla en sombras
                                 y florece.

Duendes del aire cuelgan de las ramas,
brujas maléficas
esconden sus inofensivas garras.

Trepo primero entre pastizales duros
y flores silvestres
                               escalo
piedras enormes cortan la ladera,
arriba la brisa acuna
y un paisaje de cerros y pinos
invade el campo visual.
Me quedo
                   el silencio implora
soy piedra
soy cielo
y un poco el alma de esa tierra
de antigüedad extrema.

Bajo –luego- al oscuro marco verde
transitando por la maraña de plantas
que se derrama en sombras
de frescura a mi paso.

Apenas suena el agua clara
entre piedras y troncos,
extraños vericuetos
por donde la vida
es un perfecto desorden
que armoniza el alma.

Contraste alucinante,
paradoja ecológica
que enseña al ojo entrenado
la belleza de natura
en lo simple
en lo grande
en lo perecedero
y en lo eterno.

¡Alerta!
               la magia acecha
y es una flecha
directa al corazón.

Para EL PAÍS QUE YO VIVÍ.
Der. Res. Marzo 2016. 
En Villa Sierra de La Ventana.



















viernes, 12 de febrero de 2016

CUENTOS DEL SUR. 2010-2016. Etel Carpi. Cuentos Infantiles.

AVENTURAS DE UN GUANACO TRAVIESO

Había una vez un joven guanaco que Juan José, el
guardafauna de la reserva de Cabo 3 Puntas, había recogido
cuando chulengo (así se les llama a los guanacos
cuando son pequeños). Como el pobre hombre se
encontraba muy solo en un lugar muy alejado, decidió
llevarse al guanaquito para tener un amigo con quien
jugar, conversar y compartir las largas caminatas que
realizaba periódicamente por la extensa reserva, para
proteger a tantas especies animales que allí viven de
los malos cazadores que nunca faltan.
Quico (ese es el nombre que le puso al guanaco) se
crió tan, tan mimoso con los cuidados de Juan José
que no se separaba de él por nada del mundo,
Comía de todo, desde pan y fideos hasta cáscaras
de duraznos y papas. Porque si bien los guanacos comen
pastos y hojas, cuando se crían guachos se acostumbran
a comer de todo.
Salía y entraba de la casa cuando quería y jamás
se acercaba a los grupos de guanacos salvajes que pastoreaban
y ramoneaban en los alrededores de la casa;
se había transformado en un guanaco civilizado.
Pero poco a poco, Quico comenzó a celar de todo
visitante de la reserva (donde llegaba mucha gente de
visita turística), a quienes perseguía sin cansancio y
cuando Juan José se descuidaba... ¡pláfete!, de un pechazo
los hacía rodar por el suelo.
Los desprevenidos turistas salían corriendo por las
lomas vecinas en cuanto lo veían tomar el envión... y
Quico más se entusiasmaba y corría tras ellos; parecía
divertirse con el susto de los pobres visitantes.
Con el paso del tiempo la situación se tornó insostenible
para Juan José porque las quejas llovían y llegaron
a oídos del jefe de los guardafaunas, quien lo
amonestó a deshacerse del guanaco atrevido o sería
destituido de su cargo de centinela de los animales.
Como Juan José se negaba a abandonar al animal,
por quien sentía un gran cariño a pesar de sus desagradables
travesuras, y como el jefe, en el fondo, no
deseaba perder los servicios del que consideraba el mejor
guardafauna de su dotación, decidió por su cuenta
y condenó a Quico al destierro. Así fue como sin pérdida
de tiempo, el desdichado guanaco fue embarcado y
luego liberado en una pequeña isla que se encontraba
a 200 millas de la costa de aquel país.
Cuando Quico quedó solo en la isla, donde no
había ni un guanaco y mucho menos gente para divertirse,
comprendió (porque era muy inteligente) que su
comportamiento en aquella bonita reserva había sido
muy malo y merecía el castigo de esa fría y solitaria
cárcel natural que rodeaba el mar,
Muerto de aburrimiento, de frío y de hambre (porque
allí poco había para comer), pensó que su vida no
duraría mucho tiempo más y llorando de arrepentimiento
pasaba las largas noches en vela y tiritando,
porque el helado viento no cesaba un momento de soplar
y soplar...

–Tengo que encontrar la forma de salir de aquí...
pero… ¿quién me ayudará? –decía tristemente Quico.
–¡Oh sí…! hablaré con los pingüinos que viven en
la isla, quizás conozcan a los pingüinos de Cabo 3 Puntas
y puedan ayudarme.
Resuelto a no perder más tiempo, con la primera
luz del día se dirigió al lugar donde sabía estaban los
hombrecitos de frac.
–Buenos días –los saludó con un brinco–, ¿alguno
de ustedes conoce la reserva de Cabo 3 Puntas?
Los pingüinos se miraron unos a otros y luego respondieron:
–No... ninguno por acá. ¿Y tú quién eres?
–Soy el guanaco Quico. Vivía en Tres Puntas, pero
como me portaba muy mal me enviaron a esta isla, y
yo necesito regresar o moriré.
–¿Hablan de Tres Puntas? –preguntó un pingüino
distinto que llegaba recién desde el mar y alcanzó a escuchar
ese nombre.
–Sí –le contestaron los otros pingüinos–, ¿tú has
estado allí.
–No, yo no. Pero conozco algunos de allí, me he
encontrado con ellos en el mar.
–¡Oh! –saltó Quico entusiasmado–. ¿Y tú podrías
encontrarlos?
–Bueno... no será fácil pero lo intentaré.
Diciendo esto, el pingüino que pertenecía a una
especie distinta de los que en esa isla vivían y que tenía
un coqueto grupo de plumas amarillas en la cabeza, se
internó en el mar para perderse de la vista de Quico y
sus amigos.
Pasaron varios días sin noticias del pingüino de la
pluma amarilla... pero cierto día surgió desde el mar

Les presento al guanaco "Quico", Héctor (su dueño) y Etel, la autora. En una Reserva de Chubut.

con otros pingüinos iguales a los que vivían en la isla.
Cuando éstos lo vieron, varios corrieron a avisarle a
Quico. Para llegar más rápido, palmoteaban con sus
aletas en el suelo, como hacen los pingüinos cuando se
asustan y desean huir.
–¡¡Amigo guanaco!! –le gritaron desde lejos–, han
llegado los visitantes que esperabas.
Y sin pérdida de tiempo se dirigieron a la costa
donde los demás los aguardaban.
–Les presento a mis amigos de Cabo 3 Puntas –dijo
a todos los presentes el pingüino de las plumas amarillas.
–¡Mucho gusto! –contestaron a coro.
–El señor guanaco desea hablarles –dijo volviéndose
a los visitantes.
Y Quico les relató lo sucedido, rogándoles ayuda
para regresar a su hogar.
–Está bien... –dijo uno de los pingüinos que era
muy robusto y elegante– te ayudaremos pero tienes que
prometer que no regresarás a tus andadas.
–Lo prometo, lo prometo –se apresuró a contestar
Quico–… nunca volveré a ser malo con la gente.
–Tendremos que avisar a las orcas, sólo ellas podrán
transportarte hasta la costa. Veremos... habrá
que encontrarlas y convencerlas; tú espéranos que nosotros
nos encargamos de que todo salga bien.
Se despidieron de Quico, quien les deseó mucha
suerte y partieron. Era un grupo muy grande, porque
al pingüino de las plumas amarillas y a los de Cabo 3
Puntas se agregaron varios de la isla, deseosos también
de colaborar.
Después de andar durante unos cuantos días sin
novedades de las orcas, una brumosa mañana avista-
ron un grupo de varios ejemplares no muy lejos de
ellos.
–Amigos –dijo el pingüino que parecía comandar al
grupo–… tendremos que acercarnos con mucha cautela
para asegurarnos que no tienen hambre o correremos
serios riesgos.
–¿Y cómo haremos para llamar su atención? –preguntó
el pingüino de las plumas amarillas.
–¿Qué les parece si nos ponemos a gritar? –propuso
otro.
–Muy bien –dijeron todos juntos– y esperaremos
que ellas se acerquen a nosotros.
Y comenzaron a coro en un trompeteo (sonido que
emiten, muy semejante a la trompeta) que llamó la
atención de las orcas, porque jamás habían escuchado
gritar así a los pingüinos en el mar.
El macho jefe del grupo decidió acercarse a investigar,
mientras los otros más jóvenes, hembras y cachorros,
quedaban a la expectativa.
Cuando los pingüinos lo vieron llegar callaron, y
uno de ellos tomó la iniciativa de hablar con la temible
orca.
–Amiga orca, necesitamos tu ayuda –le dijo desde
cierta distancia, con algún temor de ser atacado.
–¿Qué ocurre? –preguntó la orca.
–En nuestra isla hay un guanaco que fue desterrado
de Cabo 3 Puntas por sus travesuras. Sufre mucho
y está arrepentido. Quiere regresar y nos pidió
ayuda. Y nosotros sabemos que los únicos que podrían
transportarlo hasta la costa son ustedes.
Después de pensar un rato, el gran jefe orca accedió:

–Está bien, ayudaré al desdichado, que ya bastante
castigo ha tenido, a regresar a su hogar. ¿Dónde está?
–Síguenos, que te guiaremos.
Al terminar el parlamento, todas las orcas rodeaban
a los pingüinos y juntos, en alegre excursión, emprendieron
la marcha acuática hacia la lejana isla.
Quico se encontraba en entretenida plática con
sus amigos pingüinos y otros animales marinos como
lobos, elefantes, cormoranes y gaviotas, ya enterados
de los acontecimientos, porque en la pequeña isla
cualquier novedad corría de boca en boca y de pico en
pico. Las peripecias del pobre guanaco se habían convertido
en un acontecimiento y todos los animales se
esforzaban por darle ánimo.
–No te preocupes –le decían–, encontrarán a las
orcas y seguro que no se negarán a ayudarte.
En eso estaban cuando vieron un gran tumulto en
el mar.
–¡¡Allí llegan las orcas!! –gritó un lobo marino desde
el agua, mientras intentaba salir a tierra. Pues los
lobos temen instintivamente a las orcas ya que éstas,
cuando hay escasez de pescado, llegan hasta las costas
para intentar cazar algún lobito desprevenido.
–¡Oh sí! –gritó con su voz ronca un cormorán, emprendiendo
el vuelo para ver mejor; son varias, y también
vienen los pingüinos.
–Vamos a recibirlos –ordenó una gaviota.
Y todos corrieron, volaron o se arrastraron hasta la
costa, incluido Quico, que estaba muy contento pero
algo nervioso por el viaje que le esperaba. No quiso
confesarlo para no parecer cobarde, pero lo cierto que
el mar y las orcas lo asustaban un poco.

–Aquí están las orcas, listas para llevar a Quico a
su hogar –explicó uno de los pingüinos de la expedición
rescate.
–¿Estás preparado? –preguntó el macho jefe desde
el agua, al ver a Quico.
–Sí, sí... –contestó algo titubeante y luego se volvió
a sus amigos para saludarlos y darles las gracias.
–Gracias por todo, espero que siempre me visiten
en Cabo 3 Puntas. Será una gran alegría para mí.
Y se despidió de todos con un alegre relincho. La
orca jefe esperó una gran ola para acercarse a la orilla
y le dijo a Quico que se preparara para de un ágil salto
trepar a su lomo.
Muchos animales decidieron acompañarlo en el
periplo marino; les encantaba la aventura de un viaje
que prometía ser muy divertido. Pero en verdad, no
ocurrió nada especial durante la larga travesía y Quico
llegó feliz y mojado a su añorado hogar. Se despidió de
sus incontables amigos del mar, quienes le prometieron
visitarlo pronto y se encaminó con paso ágil hasta
la casa de Juan José.
Cuando éste lo vio no podía creer que fuese él. Pero
fue tanta la fiesta que le hizo que pronto su incredulidad
desapareció.
Quico relató su aventura en el lenguaje de los guanacos
y le prometió portarse bien con los visitantes de
la reserva.
Y así fue como Quico, el guanaco travieso, se
transformó en el amigo de todos, juguete de niños y
guía de grandes, viviendo feliz y mimado hasta el momento
de su muerte.

martes, 9 de febrero de 2016

CUADRO INVERNAL. SONETO CON ESTRAMBOTE.

SONETO CON ESTRAMBOTE

CUADRO INVERNAL.

Derrama el sol sus tibios rayos
sobre mi piel ajada de soledad
bajo el viejo sauce de hojas heladas
que mece la dulce brisa invernal.

Silencioso domingo de ocres y grises,
voces lejanas de teros y calandrias;
pierdo la mirada en el celaje del norte
y un árbol desnudo, seco, me toca el alma.

Estampa campestre abraza mi ser
mientras el molino gira despacio
y mis sueños vuelven a crecer.

Los animales me observan tranquilos,
y una idílica paz me bendice
mientras este Soneto escribo

en un lánguido mediodía
cuando comienza el invierno
en el hemisferio Sur.


Etel Carpi, 2015.
Der. Res.


domingo, 7 de febrero de 2016

RECUPERO DEL NIDO PERDIDO. "La Ñata" (casa de descanso)

Para ver lo anterior publicado sobre : VIEJA CASA DE MI NIÑEZ, ir a éste link.
http://etelcarpi.blogspot.com.ar/2015/10/vieja-casa-de-mi-ninez.html


RECUPERO DEL NIDO PERDIDO

Tardecita de lluvia,
domingo de Carnaval.
Un universo de verdes
brilla ante mis ojos
en despliegue descomunal
de hojas mojadas de lluvia.

Llegué a buscar todos los secretos
que atesoran las paredes humildes
de la vieja casa de mi niñez.

Sí; el camino fue muy largo,
pero hoy; al abrir su puerta,
respiro el dulce aroma de la infancia
y afirmo que esta lluvia fresca
bendice la resurrección de su alma.

El diluvio de junio pasó…
la angustia… el dolor…
porque recuperé uno a uno sus espacios,
sin prisa… sin pausa…
y nutrí su corazón triste, de nuevas alegrías.
Para disfrutarla como ayer,
para sentir las voces de mi niñez.

Ahora:
despliego todos mis sentidos
a la máxima potencia
y guardo en mi santuario interior
uno a uno los sonidos
-que en sordina-
registra mi memoria,
de los lejanos años felices
que sumaste al haber de mi vida:

¡Oh vieja casa de mi niñez!

Etel Carpi.

7-2-16
Der. Res.











viernes, 1 de enero de 2016

LA RUEDA DE LA VIDA

HAIKU

Camina el sol.
La rueda del silencio
marca mi voz.

LA RUEDA DE LA VIDA

La rueda de la vida
se planta –una vez más-
en el tumor asintomático
que carcome con el tiempo
el viejo cofre que atesora mis mejores silencios.

El lugar, es el lugar de siempre.
La hora, es la hora de siempre.
El día, es el día de los sueños.

Mi cuerpo, es el brote fuerte del inmenso sauce
que derrama su sombra para aplacar al tórrido verano.

Los pájaros, son los seres alados de siempre.
La luz, es la luz primera de siempre.
La naturaleza, es la misma que amo.

Estoy rodeada,
rodeada de creación.
Disfruto de lo simple que me abraza,
y redoblo la apuesta:
voy por todo el verde del mundo
que inyecte aire puro al corazón.

Ayer, otro año que se esfumó
en la dimensión donde descansa el tiempo.
Hoy, un nuevo año se inicia
y es el comienzo de su caminar hacia el final.

Nada tengo para reclamar.
Todo tengo para agradecer.

Hace tiempo que aprendí
que cada instante es un todo
y que mañana no existe:
el mañana tiene que ser siempre, HOY.
Vivir con felicidad.
Entregarse, atreverse, confiar.
Porque la rueda de la vida:
una y otra vez…
volverá a empezar.

HAIKU

La luz festeja
y el viento me distrae.
Es mi alma poeta.

ETEL CARPI. 01-01-16

Der. Reservados.

Fotos tomadas el amanecer del 1-1-16.

                                               Cardo, flor silvestre del campo argentino

                                                                      Abundancia
                                                                           Simpleza
                                                                      Luz y maizal
Alimentándose 

lunes, 30 de noviembre de 2015

EVOCACIONES DE UNA VIAJERA. EL LIBRO ELECTRÓNICO, VERSIÓN 2015.

Siguiendo éste enlace podrán acceder a la lectura del libro.
http://issuu.com/ecoliterario/docs/evocaciones_de_una_viajera._libro_e/1

Es una manera sencilla de llegar a los lectores del mundo, no solo porque el costo es 0, ya que de esa manera permite ilustrar los relatos con mayor cantidad de fotos color que si hubiese que publicar en papel, usando el adecuado para las fotografías, saldría muy costoso. Además de contribuir al medioambiente evitando el papel que afecta a los bosques si no se foresta como corresponde.
El archivo PDF está disponible para todo aquel que me lo solicite, si desea tenerlo para mejor lectura.
LA AUTORA.