Les dejo el enlace para ver la última poesía mía que se publicó en el blog viajero Bajo otros cielos.
https://bajootroscielos.blogspot.com/2020/04/isla-de-tierra-del-fuego-y-ushuaia.html
BIENVENIDOS. LOS INVITO A INGRESAR A UN MUNDO MÁGICO DONDE EL ARTE ES LA MISMA NATURALEZA. Crónicas de viajes por Argentina.
"NUNCA ANDES POR EL CAMINO TRAZADO, PUES TE CONDUCIRÁ ÚNICAMENTE HACIA DONDE LOS OTROS FUERON". (Alexander Graham Bell)
jueves, 9 de abril de 2020
EXTRAÑAR
martes, 7 de abril de 2020
UN DÍA MÁS
UN DÍA MÁS
“La mitad del mundo
se encuentra en cuarentena”.
“Única vacuna para
combatir al enemigo invisible: CORONAVIRUS”. (Noticias del mundo).
Un día más para los
hombres ocultos.
Un día más de angustia
y miedo.
Un día más de rápido
aprendizaje.
Un día más de sublimes
silencios.
Un día más de respiro
para la Tierra.
Mientras…
mejora el aire que nos
abraza,
la soledad se torna
mágica,
se amplifican los
trinos de los pájaros
saludando cada nueva
mañana,
y reviven los árboles
de los bosques
que dejan de ser
arrasados,
se para la
deforestación.
Otros seres, otrora
ocultos,
salen a la luz,
olvidando sus temores.
Un día más para los
humanos que esperan.
Un día más de asfixia
y de muerte.
Un día más de esperanza.
Un día más de escucha
interna.
Un día más de noches
silentes.
Un día más de
alboradas calmas.
Mientras…
el Planeta respira
mejor,
sus pulmones verdes se
expanden,
se limpian los ríos y
los mares.
Las calles están
desiertas y vacías,
con ausencia de
ruidos, de voces, de sirenas
anunciando alguna
tragedia.
Grandes urbes
aletargadas
se tornan fantásticas,
alucinantes.
Los pequeños pueblos,
desolados,
destilan poesía y
belleza,
amigados con los
campos,
bosques y montañas…
Un día más de
aislamiento social.
Un día más para
producir el cambio.
Un día más de
oportunidades para aprender.
Un día más para el
descanso de natura.
Un día menos de
contaminación letal.
Un día más para soñar…
para soñar un futuro
mejor,
en armonía con nuestro
Planeta.
ETEL CARPI. 5 de abril de 2020
POESÍAS EDITADAS
lunes, 30 de marzo de 2020
APRENDER
APRENDER
Obligados nos guardamos…
La Tierra tiene un respiro,
se limpia el aire en el cielo,
se acompasan sus latidos.
Se pinta el dulce silencio
con los colores dormidos,
cada nuevo amanecer
nos recibe con sus trinos.
Hacía falta que nosotros
hiciéramos un retiro
así la naturaleza
recupera lo perdido.
No importa si es un virus
atacando los dominios
del humano que apurado
deambulaba sin sentido.
Importa borrar sus huellas,
dejar limpios los caminos,
así retornan los pasos
de los otros seres vivos.
Esos que a través del tiempo
empujamos al abismo.
Entonces habrá un mañana
donde puro crezca el trigo.
Obligados nos guardamos
cada uno en su negro nido.
Hasta que llegue ese día,
en que al fin se vaya el virus.
¿Se aprenderá la lección?
¿Cambiará nuestro destino?
Ojalá ocurra el milagro
proclamando lo aprendido.
Etel Carpi. Marzo
2020
ACRÓSTICOS
RESPIRO
Crece el silencio mientras el Humano se guarda.
Un coro de voces amigables,
cada día nos abraza.
Aire más puro, más diáfano,
respiran las ciudades.
Renace naturaleza, salen a
pasear los animales.
Encierro para el Homo,
castigo a sus maldades.
Nunca más grita el Planeta,
resuena su voz potente.
Tiempo obligado de búsqueda,
de paz y misterio.
En tanto los patios y las
plazas, se llenan de trinos.
Nosotros adentro; mientras
afuera, germina la simiente.
Alabada la TIERRA enferma,
porque al fin, tiene respiro.
SIN TIEMPO
Pulso
alterado de un mundo en estado terminal.
Atrofiado
por la falta de empatía con natura.
Nauseabundo,
maltrecho, oculto detrás de las puertas.
Disuelve
su alma negra en el lodo putrefacto.
Envuelto
en un destino sin tiempo para escapar.
Mientras
el ego se va autodestruyendo.
Infectados
de odio, vamos muriendo.
Atormentados
habitantes de sueños imperfectos.
SOBREVIVIENTES
Conspiración
del universo.
Oráculo
del terror, consagración del miedo.
Ridículos
humanos clamando piedad.
Otrora
poderosos, dominantes, superiores…
Nuestro
Planeta podrá recuperarse,
Amparado
en su capacidad de resiliencia.
Volveremos
al polvo y no quedarán huellas.
Invasión
silenciosa de un ejército invisible,
Reimplantará
nueva vida sobre la Tierra.
Unidas
en el amor, todas las especies reprimidas,
Sobrevivirán.
Etel Carpi.
28 de marzo de 2020.
MÁS POESÍAS EDITADAS
miércoles, 25 de marzo de 2020
POESÍAS EDITADAS
domingo, 22 de marzo de 2020
CAMBIO DE PARADIGMAS
CAMBIO DE PARADIGMAS
La naturaleza está de
fiesta.
Los seres humanos,
obligados a guardarse.
El planeta reclama un
cambio de paradigmas
o nuestra especie,
será aniquilada sin piedad.
El mensaje de natura
es contundente.
Tenemos que aprender
la lección,
y será en modo veloz,
el que indica el reloj
de la Tierra,
ya que todo lo
veníamos haciendo mal.
Se han silenciado las
voces altas y los ruidos humanos.
Y se amplifica la
manifestación del sabio silencio.
Entonces…triunfan,
dulces y alegres,
las voces de toda la
naturaleza:
viento, mar, aves…
la danza sublime de
los árboles y el agua.
Ocultos, aislados…
desde nuestro
asfixiante refugio,
estamos obligados a
escucharlas.
Se aplaca la soberbia.
Crece un silencio
nuevo
que nos invita a la
solidaridad.
Cada uno, en soledad,
tendrá que hacer
frente al gran desafío:
escuchar su voz
interior.
Los humanos llegaron
al límite.
Desde allí ya no hay
retorno.
Es hora de que la
naturaleza descanse
del acoso de nuestra
especie.
Después de la peste,
los que sobrevivan…
serán convivientes de
un planeta nuevo
que se salvará de la
anticipada destrucción.
Estamos obligados a
cambiar de paradigmas.
Estamos obligados a
escuchar,
(si
queremos sobrevivir)
las verdaderas voces
del amor.
Etel Carpi. Marzo del
2020
En Cuarentena por el
avance implacable del Coronavirus.
martes, 18 de febrero de 2020
BAJO OTROS CIELOS: Bosques petrificados de Sarmiento y Jaramillo
BAJO OTROS CIELOS: Bosques petrificados de Sarmiento y Jaramillo: LO IGNOTO A los bosques petrificados de Sarmiento (Chubut) y Jaramillo (Santa Cruz) Andando los caminos del tiempo milenario Que y...
jueves, 25 de julio de 2019
LUNA: LA ENVIADA
Nuevo libro sobre la historia de una perra adoptada,
Aquella tórrida noche de un seco verano, se “sentía” distinta. No había ni una nube en el cielo estrellado,
ni un soplo de viento que moviese las hojas de los tristes sauces.
La cachorra Blanquita estaba inquieta, su hermano Negri caminaba por los
alrededores resecos con la lengua afuera, como buscando algo.
Mamá “Perro” descansaba tranquila en el corredor de la casa. Olía a
jazmines por el oeste y a bosta de chiquero por el Sur. Mamá y Papá humanos,
después de la cena, desaparecieron en el interior de la casa. Desde donde los
hermanos se encontraban, podían ver cómo se apagaba la luz de su cuarto.
Blanquita se acercó al cacharro para beber. Negri la imitó y luego la
invitó a caminar hacia el campo donde crecía el maizal, muy castigado por la
sequía persistente de ese verano. Un coro de grillos los acompañó. A esa hora
de la noche, el campo se extendía voraz ante ellos, salpicado de grupos negros
desfigurados por la distancia, allí, donde algún montecito cortaba la monotonía
del paisaje campestre. Blanquita y Negri se acercaron a la laguna que se veía
muy poco atractiva con tan poca agua, y se echaron entre los yuyos mustios de
la orilla; croaban las ranas y el zumbido de los insectos nocturnos invadían el
silencio nocturno que los rodeaba.
-Negri, quisiera irme de casa. –dijo Blanquita, de repente,
sobresaltando a su hermano que la miró asombrado parando sus orejitas.
-Sí… no te asombres, quisiera decidir yo misma sobre mi destino, elegir
los humanos con quien deseo pasar mi vida. No quisiera seguir el camino de
nuestros hermanos que un día partieron cuando los vinieron a buscar y no
pudieron decir nada. Seguramente, pronto, vendrán también por nosotros.
Negri quedó un rato pensativo, la mirada perdida en la clara noche. Su
hermanita tenía algo de razón, pero… dejar el hogar que los vio nacer para
recorrer ese agreste y desconocido mundo que los rodeaba, pasar todo tipo de
penurias, hasta dar con los humanos adecuados. ¿Cómo iban a darse cuenta dónde
encontrarlos?
-No me parece una buena idea
Blanquita, tal vez podamos quedarnos acá con Mamá y los dueños de casa.
-Seguro que uno de los dos será
entregado, y no quiero ser yo. -protestó Blanquita- Mejor me voy. Si quieres
puedes venir conmigo, o me iré sola.
-Está bien, te acompaño, pero una
vez que te vea segura en algún lugar, me vuelvo a casa.
-Hecho. –le dijo y le dio un
lambetazo.
Se sintió tan feliz, que se quedó dormida a la vera de la laguna,
alumbrada por la gran luna, que sonriente, veló sus sueños.
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