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jueves, 7 de junio de 2012

ARTÍCULO PARA EL DIARIO EL COMERCIO DE LIMA, PERÚ


EN PERU Y ARGENTINA DOS LUGARES UNICOS: TICLIO Y EL ACAY

Por Etel Carpi

La altiplanicie de la Puna, tiene en nuestro País una gran importancia geográfica en la que se refiere a extensión, pues ocupa buena parte de las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca. Y es sin duda, uno de los ambientes de altura de características más notables y definidas. Su altiplano se desarrolla siempre arriba de los 3.500 metros de altura, los bolsones se hallan a una altura media de 3.800 metros y las sierras que los demarcan se elevan por sobre ellos de 1.000  a 1,500 metros más.
  El marco que ofrece la vegetación es sumamente pobre debido a las condiciones climáticas (poca precipitación, sequedad atmosférica, gran amplitud diaria de la temperatura, vientos fuertes).
  Hay extensos salares; y la vegetación es enana en forma de cojín o roseta. Sólo a la vera de ríos o en sus valles crece una vegetación más importante, incluso en la ladera de los cerros. Donde hay mayor protección contra los vientos se pueden ver árboles de hasta 5 metros de altura. Todo esto condiciona la fama del lugar que por esas mismas características de inhospitalidad no ha sido estudiada como debiera y permaneció olvidada en el tiempo.
  Sin duda, otrora, este ambiente tan especial estaba poblado de camélidos (guanacos, llamas, vicuñas,) pero el hombre, con su despiadada persecución ha disminuido mucho el numero de éstos, haciendo que hoy en día ya no se encuentren guanacos ( los que quedan, se limitan a toda la extensión Patagónica). Las llamas están domesticadas y las vicuñas salvajes sólo es posible encontrarlas en determinados lugares donde se les brinda protección (como es el caso de la Reserva de San Guillermo en el oeste de San Juan), o confinadas a lugares de cierta inaccesibilidad, como la zona del Abra Acay en la Puna Salteña.
  Precisamente, hoy me interesa hablarles de Abra Acay, porque con Ticlio en Perú pueden darse el lujo de ser los pasos para automóviles más altos de América. Una razón más para hermanar ambos países ( la geografía también los une).
  Por mi parte, como argentina, tengo la obligación de presentarles a El Acay y ver cuales son las similitudes y diferencias con Ticlio.
  Ascender a Ticlio resulta más cómodo por ser carretera de paso obligado desde la costa a la sierra y viceversa. Ascender al Abra Acay es –en cambio- toda una aventura, porque la carretera ( apenas una huella pedregosa por donde transitan felices las vicuñas) no une lugares de gran importancia, y entonces ( a pesar de ser ruta nacional), no cuenta con mayor mantenimiento, agravado todo eso por las condiciones del tiempo que sólo permiten un tránsito más o menos tranquilo durante los meses de la primavera y el otoño.
  El Abra Acay con sus 4.901 metros de altura, es el punto culminante donde desde la Puna se pasa a transitar los bellísimos Valles Calchaquíes, allí están las nacientes del río que les da su nombre: el Calchaquí, al pie del Nevado del Acay con sus 5.900 metros.
  Este paso carretero que parece tragarse toda la sugestiva soledad de la Puna y sus misteriosas montañas, une dos hermosas aunque pequeñas ciudades Salteñas: San Antonio de los Cobres ( 3.773 metros) con La Poma ( un lugar de ensueños).
  Allí luna sinfonía de montañas nos envuelven: los Andes por el oeste, el nevadísimo volcán Quewar como una alucinación, las nacientes del río Calchaquí, el espejo salino de las Salinas Grandes en la lejanía, como un claro de luz y de misterio.
  Por el camino cruzan manadas de vicuñas, felices de su libertad en uno de los pocos lugares donde no se las molesta.
  No importa la falta de oxígeno, la soledad amenazante, los silencios desgarradores, ese mundo muerto de piedras cenicientas, porque el sol calienta, hay nieve cerca y nacen arroyos, y se escucha entre el viento y el silencio, un canto de ave enseñándonos que también hay vida, que también allí pueden existir los sonidos.
  Así es Abra Acay: el hermano Argentino de Ticlio en Perú.
Octubre 1999

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